En la última semana tuve que ir a una reunión al sur de Lima, para viajar cómodo en el avión me puse un pantalón sport con una casaca.
Me recibió en el aeropuerto un muchacho adulto, muy bien vestido, con un terno de casimir ingles, con una caída de tela, que de todas maneras era de diseñador. Zapatos de moda, tal vez italianos????, me llamo la atención porque tenía el mismo nombre de un compañero de mi niñez, pero se le veia mucho más joven que a mí, pensé, el hijo le salió todo un galán. Porque pinta de dandy tenía.
Al segundo día de reunión sentado yo junto a una simpática señora y como buena mujer súper chismosa, le comente sobre este muchacho que tenía el mismo nombre de un compañero de niñez, ella sorprendida me dice “pero si este sinvergüenza es más viejo que la luz eléctrica.
Yo tengo el pelo y la barba blanca, el tiene el pelo castaño claro, yo tengo arrugas en la cara, el no tiene nada, todo lozano, yo estoy algo gordo y barrigón, el flaco, espigado, echado para atrás, ¿como lo hacen?.
Intrigado pregunte y pregunte hasta dar con el método, primero cirugía completa, le quitaron la barriga e incluso de formaron los músculos, luego la cara y tratamiento capilar, después nutricionista para la alimentación, y para completar el toque de distinción, profesor de charm y estilo, que incluye como comer, como sentarse, como caminar y la postura. Con 2 horas diarias de gim.
Tome la decisión y me presente ante él formalmente, le conté que yo conocía a su padre, que de niños habíamos sido amigos, dándole pie para que se franquee, pero nada, incluso en un momento me comentó que si, que alguna vez había escuchado mi nombre.
Hasta ahora estoy confundido, ¿será mi amigo? ¿será stripper de segunda profesión? ¿huira de su esposa? O es su hijo.
Y qué…la misma vaina