Hace mucho tiempo, cuando uno asistía a un show de Pedro Vargas veía los calzones, los sostenes, los llantos, gritos por todos lados y al final de la función Pedro Vargas decía “Gracias, gracias, gracias”.
Hace poco tiempo fui al show de un cantante que ni de su nombre me acuerdo, este personaje antes de empezar el show, decía “amigo, amigo, amigo” con una voz de ultratumba combinada con gritos de gallina culeca, es decir un espanto y empezaba la función.
Esto generó una dicotomía (de donde saque esta palabra) en mi cerebro, no sabía si había ido a un show musical o a una habitación del manicomio.
La chica que estaba a mi lado me dijo “tío, ta qué onda dete won” no sé si me estaba piropeando, si me estaba preguntando la hora o me estaba haciendo un comentario sobre el show.
Como yo fui solo a ver el espectáculo, estaba más perdido que cuy en tómbola, no sabía si el show empezaba o terminaba, si las chicas que estaban cerca a mi estaban bailando, en tratamiento psicológico o en un rito afro satánico oriental.
Para entrar en onda de tratamiento psicológico me puse a gritar y a bailar, cuando me rodearon tres hombres de seguridad y me sacaron del espectáculo, porque no aceptaban a personas drogadas.
Después me dicen que el mundo no está raro, que el problema es que yo no los comprendo.
Y qué….la misma vaina
D