jt

Cuando no escuchamos bien

Estando en el café, uno de los amigos nos invitó a comer a su casa, según nos dijo era  Pato con naranja, frutos del bosque y una berenjena hecha puré.
Fuimos tres las parejas invitadas, sirvió para poder conocer a las esposas de cada uno de nosotros, una sola de ellas no era conocida, por ser menor que todos nosotros. Las otras esposas si se conocían por ser del mismo colegio, año más o un año menos, por ser amiga de alguna otra amiga, la verdad, una reunión muy agradable y simpática.
Al llegar al departamento muy bien arreglado, muy bonito y atractivo, nos invitaron unos aperitivos, vino y mucha alegría.
Al pasar a la mesa nos sirvieron una ensalada de entrada, un pollo al horno con puré de papa y de postre helados con fudge de chocolate.
Entre risa y risa me atreví a preguntarle a la dueña de casa si Alfredo sabia cocinar, se rio a mandíbula suelta y me contó que cuando hierve el agua, se le quema. ¿Por qué la pregunta…… me dijo? Es que nos invitó a comer “pato a la naranja, con frutos del bosque y puré de berenjena”.
Alfredo salto al toque y dijo, no, no, no, mi querido amigo, ya estas sordo y viejo, mira bien el centro de mesa…….era una figura de un pato de cerámica con una naranja en el centro, lleno de hojas raras y una berenjena hecha puré de lo madura que estaba.
Luego me dijo, ya viste bien el centro de mesa,  yo dije: Los invito a comer “ pato con naranja, no dije pato a la naranja y después dije “y una berenjena hecha puré”.
Luego mirando a su mujer comentó, ahora ya sabes porque la pasamos también en el café, son todos sordos.
Y qué……la misma vaina

D

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *