La naturaleza te da mucho, pero si no la conoces no puedes encontrar nada.
Dicen que los hombres debemos de vivir en armonía con la naturaleza, que debemos respetar a los Apus (expresión de las altura del Perú, para designar a un Dios), que siempre debemos cumplir con un pago a la madre tierra.
Las montañas están protegidas por los Apus, igualmente los ríos y todo lo relacionado con la vida de un hombre del campo. En nuestro viaje al Cuzco visitamos una comunidad que vive en Chincheros, pequeño poblado a una hora de distancia, que vive desde sus inicios en armonia total con la naturaleza.
En esta comunidad, las personas viven con su vestimenta típica y no por turismo, sino para poder mantener desde su nacimiento, siempre su identidad. Sus costumbres y conocimientos han sido heredados de sus antepasados y hoy en día le dan valor a lo que heredaron.
Yo conocía los insectos que viven en la tuna como una mancha blanca, llamada la Cochinilla, sabía que al apretarlos se convertían en un líquido rojo intenso. Ellos me enseñaron que mezclando con jugo de limón pueden convertirlo en un líquido de color rosado fuerte, o rosado suave según el color que quieran usar. Los mismo con los otros colores, todos son extraídos de mezcla de diferentes plantas y musgos.
Para lavar la lana obtenida de los animales, usan la raíz de un arbol que es rallada sobre agua tibia y obtienen un detergente increíble, lo sucio lo deja limpio de limpio. Para luego hacer sus tejidos y teñirlos, siempre dandoles un significado a sus dibujos o bordes de sus mantas.
Mí querido amigo, me preguntaron como saludamos a los Apus, con un buen trago de Pisco, le conteste. Hace dos días que estamos que saludamos a todos los Apus.
Y qué…..la misma vaina
D