Ahora le echan la culpa a cualquiera, el vicepresidente al general, el general al capitán y María del Rosario al limón, no se pasen…….ya es demasiado.
Saliendo de mi casa me cruce en la puerta del edificio con Ricardo, esposo de Maricarmen a la que vi con la mano enyesada, una venda en el cuello y parte del hombro, dice que la cintura y cadera también estaba enyesada. ¿Qué pasó le pregunte a Ricardo ……la gomeaste? No contesto ella, fue por culpa de un limón.
Ricardo me invitó a subir a su departamento para tomar un café y contarme la historia, me imagino que por la cara que puse al verla y lo difícil que es imaginar que un limón tenga la culpa es que surgió esta invitación. Después de las dificultades para caminar y los suspiros de dolor, llegamos al departamento, allí espere un rato mientras Ricardo acomodaba a su mujer en el dormitorio.
Llegó la chica que ayuda en la casa con dos cafés y dos vasos con agua. Al mismo tiempo apareció Ricardo con las manos en la cabeza diciendo “estoy desesperado, amanecí con la pata izquierda” te puedes imaginar que mi mujer abrió el refrigerador para sacar limones y este aparato se le vino encima, “me están echando malilla” “es brujería”, ya pues mi querido amigo, sin ofender, dime la verdad…..la agarraste a palazos. No todavía no…..espera que se mejore y entonces le voy a dar con palo, no entiendo cómo puede abrir la puerta de ese aparato y que se le venga encima, no entiendo.
Ya empecé a calibrar el problema y a entender que Ricardo no le había pegado a su mujer. Inocentemente le pregunte si me podía prestar su refrigerador, ya que mi suegra vendría por dos semanas a la casa y ella se levanta temprano a preparar el jugo.
Mi querido amigo, te lo presto pero después de que mi suegra venga a ayudar a su hijita.
