Carlos, es un cafetero y nos pidió a un grupo de seis amigos, que por favor, lo acompañáramos el día jueves, a las once de la mañana, a tomar café con su padre, ya que cumplía noventa seis años. Y también era cafetero.
El día jueves con enamorador con novia nueva, estuvimos los seis en la puerta de la casa de su papá.
La casa está ubicada en un barrio antiguo de la ciudad, es una casa de ciento veinte metros, con dos pisos y ascensor (no es como el tango, segundo piso sin ascensor).
Una pared alta con un portón de garaje, es todo el frente de la casa. Al interior tiene una sala-comedor muy amplia con un baño, luego un jardín y al fondo una amplia habitación con ventanales y un baño completo.
En el segundo piso, al cual se llega por una amplia escalera o con un ascensor de una persona. Tiene una cocina, lavandería, habitación de invitado y una habitación de servicio cada habitación con su baño y adicional un medio baño.
Es una casa con todas las comodidades y fue el inicio del tema de conversación “prepárense para la vejez” nos digo Don Carlos, tengan donde vivir.
Luego siguió diciendo; uno se prepara para todo, para la vida estudiando, trabajando. Para tu matrimonio, cerca de un año. Para ser padres nueve meses. Para afrontar la muerte de algún enfermo, pero para la vejez nadie se prepara.
“Tienen que saber estar solos” traten de estar solos los fines de semana, es algo insoportable. Las horas no pasan, el teléfono no suena, no te visitan ni las moscas.
“Tienen que saber cocinar” hay días en que tus hijos se olvidan por completo de ti. Si no puede arreglártelo, solo te fregaste.
“Tienen que vivir sabiendo que si te pasa algo, estás solos…no hay ayuda inmediata” por eso una casa segura y acondicionada para viejos, es necesaria.
Nada puntiagudo, soportes para apoyarte, vean ustedes los lugares por donde camino están limpios de muebles. Y alarmas telefónicas a los familiares, es aconsejable.
“Por último, para no aburrirlos” y tomar nuestro café, no dejen de sonreír, lo peor que puede haber en este mundo, es un viejo renegón.
Nadie, pero NADIE así en mayúscula, quiere visitar a una persona de edad que se queja de todo, ustedes aprendan a reír, a contar chistes, hablen de cosas positivas, nunca de mujeres. Los hijos creen que sus padres son eunucos.
Muchachos…a tomar café, pasamos a la sala y el papá de Carlos grito “Dolores, el café”, se apareció una mucama… yo me persigné (Hacer la señal de la cruz con los dedos tres veces, una en la frente, otra en la boca y otra en el pecho.)
Que tal viejo, noventa y seis años y como lo atienden, realmente se preparó para la vejez.
Otro día le pregunto ¿Quien selecciona su personal de servicio??????
Y qué…la misma vaina
D
