Víctor – Marie Hugo (1802 – 1885)
Ocupa un puesto notable en la historia de las letras francesas del siglo XIX en una gran variedad de géneros y ámbitos. También fue un político e intelectual comprometido e influyente en la historia de su país.
A una mujer
¡Niña!, si yo fuera rey daría mi reino,
Mi trono, mi cetro y mi pueblo arrodillado,
Mi corona de oro, mis piscinas de pórfido,
Y mis flotas, para las que no bastaría el mar,
Por una mirada tuya.
Si yo fuera Dios, la tierra y las olas,
Los ángeles, los demonios sujetos a mi ley.
Y el profundo caos de profunda entraña,
La eternidad, el espacio, los cielos, los mundos
¡Daría por un beso tuyo!
En el huerto
Por cerezas garrafales
Íbamos juntos al huerto.
Con sus brazos de alabastro
Escalaba los cerezos,
Y montábase en las ramas,
Que se doblaban al peso.
Yo subía detrás de ella
Y mis ojos indiscretos
Su blanca pierna seguían,
Y ella cantando y riendo,
Les decía con sus ojos
A los míos: -¡Estad quietos!
Luego hacia mí se inclinaba,
En los dientes ya trayendo
Suspendida una cereza;
Y yo mi boca de fuego
Sobre su boca posaba;
Y ella, siempre sonriendo,
Me dejaba la cereza
Y se llevaba mi beso.
Frases de Víctor Hugo
«Quién no ama no vive»
«En los ojos del joven, arde la llama; en los del viejo, brilla la luz»
«A las mujeres les gusta sobre todo salvar a quien las pierde»
Y qué…la misma vaina
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