.- Buenas tardes Profesor ¿por dónde ha andado usted que
desde el julio no ha escrito nada?
desde el julio no ha escrito nada?
.- Mi querido discípulo le voy a contar por donde he andado
y algunos de los sinsabores que he vivido.
y algunos de los sinsabores que he vivido.
Todo comienza con una crisis de identidad de la quinta edad
que tuve, eso que no sabes que hacer y no te encuentras tú mismo, esos momentos
en que todo los ves negro. Bueno…mi esposa
sugirió que un viaje me caería muy bien y me ayudaría a superar mi
problema. Tomé esta opción como válida y me fui
a Estados Unidos, en las Carolinas del Sur me dedique a ayudar sin pago
alguno a los cultivadores de los Catfish, anduve por los barrios pobres, sufrí
por falta de dinero, mal alimentado y mi problema no se superaba, por lo cual
tomé un avión y regresé al Perú.
que tuve, eso que no sabes que hacer y no te encuentras tú mismo, esos momentos
en que todo los ves negro. Bueno…mi esposa
sugirió que un viaje me caería muy bien y me ayudaría a superar mi
problema. Tomé esta opción como válida y me fui
a Estados Unidos, en las Carolinas del Sur me dedique a ayudar sin pago
alguno a los cultivadores de los Catfish, anduve por los barrios pobres, sufrí
por falta de dinero, mal alimentado y mi problema no se superaba, por lo cual
tomé un avión y regresé al Perú.
Del aeropuerto seguí de largo a las altas montañas de la
sierra, pasé por Lima sin avisar a mi familia ya que yo seguía en busca de mi
propia alma, mis oraciones se centraban en mi espiritualidad, mi cuerpo era un
paquete que caminaba conmigo.
sierra, pasé por Lima sin avisar a mi familia ya que yo seguía en busca de mi
propia alma, mis oraciones se centraban en mi espiritualidad, mi cuerpo era un
paquete que caminaba conmigo.
Llegué a un poblado donde pude conseguir una bolsa de dormir
usada y algún abrigo que me permitieron cruzar desde la zona de Caraz hasta el
Cuzco, trayectoria que pensé me ayudaría en mi inquietud de encontrarme conmigo
mismo.
usada y algún abrigo que me permitieron cruzar desde la zona de Caraz hasta el
Cuzco, trayectoria que pensé me ayudaría en mi inquietud de encontrarme conmigo
mismo.
Caminé sin rumbo, llegue a un caserío donde a cambio de
trabajos pude agenciarme una mula, encima de ella seguí rumbo a mi destino,
después de cinco horas de camino y en medio de una soledad espantosa, armé mi
campamento para echarme a descansar.
trabajos pude agenciarme una mula, encima de ella seguí rumbo a mi destino,
después de cinco horas de camino y en medio de una soledad espantosa, armé mi
campamento para echarme a descansar.
En la mañana siguiente no podía levantarme, me dolía todo de
todo, la entrepierna estaba hinchada y el derrier como si me hubieran agarrado
a patadas. Me quedé dos días en esa soledad donde pensé que moriría congelado y
olvidado. Suerte tuve que pasó un pastor y me llevó a su casa, la esposa me puso
yerbas por todo el cuerpo “que gran alivio sentí” con esa familia estuve cuatro
días. Me obsequiaron unas pieles de carnero que puso con montura en mi mula. No
me acuerdo cuanto días cabalgue entre
los 3,200 y 4,800 metros de altura, el sol quemó mis mejillas, el frio penetró
en mi alma y mis dudas se convirtieron en problemas mayores, realmente tuve
miedo de mí.
todo, la entrepierna estaba hinchada y el derrier como si me hubieran agarrado
a patadas. Me quedé dos días en esa soledad donde pensé que moriría congelado y
olvidado. Suerte tuve que pasó un pastor y me llevó a su casa, la esposa me puso
yerbas por todo el cuerpo “que gran alivio sentí” con esa familia estuve cuatro
días. Me obsequiaron unas pieles de carnero que puso con montura en mi mula. No
me acuerdo cuanto días cabalgue entre
los 3,200 y 4,800 metros de altura, el sol quemó mis mejillas, el frio penetró
en mi alma y mis dudas se convirtieron en problemas mayores, realmente tuve
miedo de mí.
Al llegar a un caserío cambie mi mula por una Llama, la
cual bauticé con el nombre de Leonarda,
me procuré las comidas contándoles cuentos a los niños. Cuando el momento de
salir llegó, lo mejor fue hacerlo rápido
y con muy pocas despedidas.
cual bauticé con el nombre de Leonarda,
me procuré las comidas contándoles cuentos a los niños. Cuando el momento de
salir llegó, lo mejor fue hacerlo rápido
y con muy pocas despedidas.
Seguí camino hacia un valle que me pondría en ruta al Cuzco,
largas y muchas penurias pasamos, mis pies hinchados llenos de ampollas, mis
manos todas cortadas y llena de heridas, nada decir de mi ropa sucias y raídas cuando
llegamos al Distrito de Mosocclllacta donde existen cuatro Lagunas y una de
ellas de agua salada. Quise entender esta rareza de la naturaleza y no podía ya
que mi mente estaba más confundida que “cuy en tómbola”.
largas y muchas penurias pasamos, mis pies hinchados llenos de ampollas, mis
manos todas cortadas y llena de heridas, nada decir de mi ropa sucias y raídas cuando
llegamos al Distrito de Mosocclllacta donde existen cuatro Lagunas y una de
ellas de agua salada. Quise entender esta rareza de la naturaleza y no podía ya
que mi mente estaba más confundida que “cuy en tómbola”.
En mi camino de bajada llegué a un pueblo donde con Leonarda
me dediqué a recoger botellas de plástico y limpiar las calles, en medio de esa
labor encontré un espejo, no pude contener el llanto al ver mi cara, al ver mi
facha, mis pelos y barba. Un hombre se sentó a mi lado y me preguntó ¿puedo
ayudarlo en algo? Largo rato pasó junto a mi lado hasta que pude decir
“necesito llamar a mi casa, en Lima” desde su celular me comunicó con mi
esposa, solo pude decir “puedo regresar a la casa” me contestó “es tu casa, soy
tu esposa, son tus hijas y son tus nietos”.
me dediqué a recoger botellas de plástico y limpiar las calles, en medio de esa
labor encontré un espejo, no pude contener el llanto al ver mi cara, al ver mi
facha, mis pelos y barba. Un hombre se sentó a mi lado y me preguntó ¿puedo
ayudarlo en algo? Largo rato pasó junto a mi lado hasta que pude decir
“necesito llamar a mi casa, en Lima” desde su celular me comunicó con mi
esposa, solo pude decir “puedo regresar a la casa” me contestó “es tu casa, soy
tu esposa, son tus hijas y son tus nietos”.
Recuperé la ecuanimidad después de tres días que pasé en el
establo de este señor y tomé el camino de regreso a casa. En la ciudad, vendí a
Leonarda para procurar el pasaje a Lima en una empresa de ómnibus. El destino
no fue muy bueno conmigo, a las 18 horas de viaje nos asaltaron, me rompieron
la cabeza con la cacha de la pistola por no tener dinero.
establo de este señor y tomé el camino de regreso a casa. En la ciudad, vendí a
Leonarda para procurar el pasaje a Lima en una empresa de ómnibus. El destino
no fue muy bueno conmigo, a las 18 horas de viaje nos asaltaron, me rompieron
la cabeza con la cacha de la pistola por no tener dinero.
Nunca fue tan triste mi llegada a casa, el guardián del
edificio no dejaba que tocara el timbre,
mi aspecto era lo más desagradable y mi apariencia una desgracia. Terminaré mi cuento
diciéndoles que me llevaron al hospital donde me desinfectaron, afeitaron, me
cortaron el pelo, hidrataron mi cuerpo. Mi alma está en recuperación y el resto
es amor familiar.
edificio no dejaba que tocara el timbre,
mi aspecto era lo más desagradable y mi apariencia una desgracia. Terminaré mi cuento
diciéndoles que me llevaron al hospital donde me desinfectaron, afeitaron, me
cortaron el pelo, hidrataron mi cuerpo. Mi alma está en recuperación y el resto
es amor familiar.
Y qué…otros nunca vuelven
D