jt

¿Cómo te conozco?

Me encontré con un sobrino de 22 años y
lo invité a tomar un café. 

Lo que en un principio pensé que era un error, poco
a poco, fui meditando para definir la reunión en algo  positivo.

Nos sentamos en una mesa y le pregunté
¿cómo están las cosas, como va tu vida? Me contó de las zapatillas de marca xxx
que acababa de comprarse, del pantalón no se qué tanto, la casaca de piel de
toro virgen y de la última moda para hombres.

El segundo tema del que habló hasta el
cansancio fue de su carro.  

La potencia
del motor, la calidad de las llantas, el empuje y no sé que tanto más que tenía
su carro.

Yo lo escuchaba con mucha atención,
aceptaba todos sus comentarios y no criticaba nada ni comentaba para nada sus
opiniones sobre ¡cómo va tu vida!.

En un momento de silencio aproveché para
hablar, con todo cariño y amor de tío, dije: no sé nada de ti, no sé si tienes
una enamorada, no sé cómo están tus papas, tus abuelos, no sé da de tu vida. Lo
único que sé es que te diviertes con la plata de tu papá y no se si produces un
sol.

Me da pena haber tenido este encuentro,
eres una persona que no tiene vida, eres vacío, no me comentas de ningún libro
que hayas leído.  No me comentas de tus
aspiraciones, de tus metas, de lo que quieres para el futuro en pocas palabras,
mi querido sobrino no se de ti, mi un carajo. No te conozco.

Tío, sabes que te quiero mucho, pero me
cortaste las venas. Nadie me había hablado con tanta sinceridad, estoy perdido,
Ahora no sé quien soy.

Y qué…en el café se conoce a las personas
D

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *