Después de ir a la clínica para los análisis de rutina que nos tocan por la edad, me fui directo al café a tomar desayuno.
Sentado solo en la mesa, ya que era muy temprano para la llegada de mis amigos, comencé a pensar en nada y ver las moscas pasar. Un joven de treinta y tantos años interrumpió mi soledad preguntándome si podía sentarse ya que quería hacer unas preguntas.
Carajo me dije para mis adentros, este pata piensa que soy alguien importante, le contesté que encantado me acompañase.
Señor, usted viene siempre con otros dos amigos, no es cierto? Así es le contesté. Todos los días nos tomamos un tiempo para estar juntos y tomar un café. ¿Y hace cuánto tiempo se conocen? Uyyy ya perdimos la cuenta. Perdón que le pregunte ¿cómo hacen ustedes para estar siempre alegres, riendo y se les ve felices? ¿cuántos años de casado tiene? Ya voy por los 49.
Volteó la cara y se frotó la frente preguntando ¿cómo hace? Yo tengo 16 años de casado y nos es nada fácil.
¿Tienes tiempo? ¿Quieres escuchar? Quieres aprender a ser feliz? Se le iluminaron los ojos, pidió un cortado y un vaso con agua diciendo soy todo oídos. Me impresionó su disposición porque hasta el celular apagó.
Mi corazón latía fuerte, mi cerebro me decía por dónde empiezo, bajé la cabeza mirando mi taza de café, Me demoré un rato en iniciar la charla ya que yo estaba diciendo “Señor aquí estoy, inspírame”.
¿Te gusta leer? Lo negó con la cabeza ¿te entretienes viendo televisión, discutiendo con tu esposa por los gastos, por la preocupación de tu mujer por tu suegra, la llevada de los chicos al colegio, el hecho que tu nunca la acompañas? a todo esto asistía con la cabeza ¿Y dónde esta el espacio para ser feliz? Le pregunté y se llevó las dos manos a la cara diciéndome por eso me acerqué a usted. Yo quiero ser feliz.
Tienes que leer para aprender ¿te acuerdas del cuento “Alicia en el país de las maravillas”? La verdad que no, solo se el nombre. Bueno en este cuento existe un hombre llamado el Sombrerero que le dice a Alicia, el personaje principal, “El secreto, querida Alicia, es rodearse de personas que te hagan sonreír el corazón. Y es ahí que encontrarás el país de las maravillas”
¿En tu playa, qué es lo que hacen? Comer y chupar ¿Alguna vez le has preparado y llevado el desayuno a la cama de tu mujer? ¿Has bailado con ella en tu casa delante de tus hijos? ¿Le has enviado un carta por correo normal diciéndole que la quieres? ¿Le has escrito una nota diciéndole te quiero y la metiste en su cartera? ¿Has caminado con ella de la mano por la playa, olvidándote de tus amigos? ¿Te has vestido algún día especialmente para ella y la has llevado a pasear?
Allí, esta la felicidad, tienes que buscarla con hechos y con amor.
Con los ojos llorosos se levantó, me abrazó y me dijo ¿lo puedo volver a buscar para conversar?
Y qué…siempre sé escuchar a un viejo