jt

Perdón

Perdón
 
 
 
Yo pido perdón por todo lo que materialmente no pude conseguir y por ello me frustré.
No puedo quedarme sin expresar mi pesar y pedirle perdón a la señora a la cual le tomé la foto. Sus pies son una muestra que no necesita explicación. Un sufrimiento incomprendido por el estado.
Siempre se refieren a los pobres, pero nunca los han visto como seres humano, hermanos iguales a cualquiera y ademas formando todos juntos una nación.
Yo pido perdón por no valorar la bendición de haber nacido con el 50% de las facilidades necesarias para vivir, de la educación que me dieron mis padres, de las oportunidades que existían en el medio en que me desarrollé.
Yo pido perdón por no aceptar que tengo un techo, agua caliente, pan, vestimenta, zapatos, auto, viajes. Mi esfuerzo me ayudó, pero todo estaba a la mano, solo debía estirarla y, con relativa facilidad, obtener el fruto.
Yo pido perdón por no haber visto más de cerca el sufrimiento del prójimo. Ayudé en algún momento al desamparado, pero no con dolor, sino con lo que me sobraba y sabiendo que eso no afectaría mi vida.
Tendría muchos días para seguir pidiendo perdón, pero sólo pido a Dios que lo que me enseñó esta cuarentena sirva para algo positivo para todos, el saber que uno no puede tener de todo en el momento que una quiere.
En momentos difíciles es donde debemos valorar lo que tenemos y no desesperarnos por lo que no vamos a tener. La imagen que viene a mi mente es la desesperación por comprar papel higiénico, como si este aislamiento social obligatorio nos afectara el estómago y sufriríamos diarrea permanente.
La desesperación por comprar y comprar alimentos que no usaremos en mucho tiempo, artículos de limpieza que permanecerán en la lavandería por mucho tiempo esperando el momento adecuado para su uso y todo sólo pensando en nosotros.
Yo quiero también pedir perdón por todas aquellas personas que tienen en sus manos la decisión de comprar por parte del Estado, que en la dificultad que vive el pueblo, la policía, las fuerzas armadas hayan hecho mal uso de su poder comprando no lo mejor, sino lo que diera frutos a sus bolsillos.
Se olvidaron de la honestidad, del dolor de su hermanos, del sufrimiento de las familias de las instituciones que nos están cuidando. El robo, la corrupción, el egoísmo, la vanidad para la ostentación pudieron más que el amor al prójimo.
Soy una persona que respeta la vida, pero creo que la pena de muerte debe aplicarse a todos aquellos que usaron su poder en beneficio propio. Que todos los bienes adquiridos en forma ilícita deben ser confiscados. Que su familiares no puedan disfrutar de bienes mal habidos.
La repudia social debe existir entre los compañeros de labores, los compañeros de institución, los amigos en el plano social para el corrupto y todos sus familiares cómplices en el disfrute del dinero mal habido sin sancionar familiarmente su procedencia.
Yo pido a mi Dios perdón para estos seres humanos, pero pido a la justicia sanción fuerte y ejemplar para estos ladrones, corruptos, asaltantes, carteristas, ladronzuelos que no son ejemplo de nada y para nadie.
Y qué… se perdona pero se aplica el castigo.
D

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *