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El olvido

Esta noche duermo en el garaje del edificio, en el asiento trasero del auto.
La razón:
Tengo 15 años de casado
Tengo 3 hijas
Hoy mi esposa festeja en cuarentena su cumpleaños. Nos despertaron las llamadas telefónicas de su amigas y parientes, con los besos , cantos y tarjetas de las hijas.
Y yo…. me olvidé del cumpleaños. Gran error, peor olvido y largos años de malos recuerdos de este episodio. No tengo opción de salir bien de ninguna reunión, ya que este error siempre saldrá a flote como sale un submarino en el mar.
La peor parte de la historia fue cuando ella muy cariñosamente me dice “¿mi amor dónde escondiste mi regalo, mi tarjetita o mis flores?” y yo calladito sin saber qué decir, pero como buen mañoso que soy le dije: “tranquila mi amor, tranquila” dándole un beso.
¿Ahora qué hago? fue la siguiente pregunta, piensa compadre piensa. Señor ayúdame… dame imaginación, ilumíname, inspirarme, me levanté rápidamente a prepararle desayuno a la cama, café con leche, tostadas huevos fritos, una pequeña ensalada de fruta, mantequilla, mermelada y para llenar la bandeja del desayuno de cumpleaños. Bajé en forma rápida al jardín del edificio, corté una par de geranios, unas cuantas hojas de crotos (plantas ornamentales), armé un ramo de flores primaverales y me aparecí en el cuarto con la bandeja en una mano y la vela prendida en la otra y cantando “QUE LOS CUMPLAS FELIZ”, era yo un famoso equilibrista cantor, pero era jugarme el todo por el todo.
La respuesta fue positiva, aplausos, risas, abrazos y ya sabía yo que seguiría durmiendo en mi cama.
Y qué…cuando uno pide ayuda el Señor te ilumina.
D

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